Trabajo en pié, un enfoque ganador
- Igh2
- 20 sept 2024
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 8 oct 2024
En la industria de la costura, es común observar grandes naves industriales llenas de operarios sentados frente a sus máquinas de coser, en sillas que no siempre son ergonómicas. Este panorama es casi omnipresente, con un mar de cabezas y pequeñas islas de material en proceso que se extienden hasta el horizonte. Según mi experiencia visitando fábricas a lo largo de los años, el trabajo sentado es la norma en aproximadamente el 99% de las empresas que emplean máquinas de costura, salvo excepciones como operaciones automáticas, manuales, de planchado o inspección.

Mi convicción en que el trabajo en pié es un enfoque ganador proviene de algunas empresas del sector que han optado por cambiar este paradigma. Estas compañías han adoptado un modelo que es beneficioso tanto para los empleados como para la empresa. Un entorno de trabajo ergonómicamente diseñado permite a los operarios disfrutar de una vida más saludable y productiva, mientras que la empresa se beneficia de un notable aumento en la productividad. En estudios de campo realizados con empresas de la industria de tapicería automotriz, se han reportado incrementos en productividad de hasta un 20% al comparar células de trabajo de pie con aquellas donde se trabaja sentado.
A nivel mundial, la industria pierde incalculables horas productivas debido a enfermedades profesionales y una baja productividad. El método tradicional de trabajo sentado es una de las principales causas de trastornos musculoesqueléticos (TME), como tendinitis, síndrome del túnel carpiano y dolores de espalda y cuello. Estos problemas no solo generan ausentismo, sino también disminución en la producción e incluso incapacidades permanentes en los peores casos. Aunque se pueden mitigar parcialmente mediante mejoras ergonómicas y pausas activas, el problema fundamental radica en las limitaciones inherentes al trabajo sentado, como posturas forzadas, tensiones desequilibradas y permanencia prolongada en una misma posición.
El concepto del trabajo de pie
El trabajo de pie permite una mayor libertad de movimiento y contribuye a mejorar la salud del operario. Para implementar este método de manera efectiva, es clave contar con una configuración ergonómica del puesto de trabajo, que generalmente incluye tres componentes principales: una mesa ajustable, un pedal ergonómico y, en algunos casos, un banco antifatiga.
Mesa ajustable

La altura de la mesa de trabajo debe ajustarse de manera que el operario, de pie, pueda mantener el antebrazo en un ángulo de 90° con respecto al brazo, garantizando una postura sin tensiones y una excelente visibilidad de la zona de costura. Dependiendo de las necesidades de cada operario, la altura de la mesa puede ajustarse de tres maneras.
Ajuste semifijo: Requiere herramientas para modificar la altura, lo que no es recomendable en entornos donde se necesiten cambios frecuentes.
Ajuste manual: Permite el ajuste mediante una manivela, ideal para cambios ocasionales, aunque puede presentar riesgos de seguridad si se utiliza con frecuencia.
Ajuste eléctrico: Es la opcion más eficiente, permitiendo ajustar la altura de la mesa con el toque de un botón. Las mesas ás avanzadas cuentan con sistemas de la Industria 4.0, que ajustan automáticamente la altura basado en las informaciones del operario.
Pedal ergonómico

El pedal no solo debe controlar la máquina de coser, sino también ofrecer un soporte ergonómico que reduzca la fatiga muscular y las molestias en articulaciones y músculos. Los mejores pedales permiten operar desde ambos lados, lo que facilita la alternancia de las piernas y promueve una postura rítmica saludable, mejorando la circulación y aliviando la tensión en las extremidades y la zona lumbar.
Beneficios del trabajo de pie
Las ventajas del trabajo de pie son claras: los operarios tienen mayor libertad de movimiento, mejoran su equilibrio y adoptan posiciones más naturales en relación con la máquina. Esto no solo aumenta la productividad, sino que también reduce el riesgo de enfermedades profesionales.

Aunque algunas personas pueden resistirse al cambio, esta transición puede facilitarse con la introducción de asientos antifatiga, que permiten al operario descansar sin afectar significativamente su postura. De esta manera, se logra un equilibrio entre el trabajo de pie y el descanso, mientras los trabajadores se adaptan a este nuevo enfoque.
En resumen, el trabajo de pie ofrece menos consecuencias físicas y más beneficios ergonómicos que el trabajo sentado. Si deseas más información sobre cómo implementar este método en tu empresa, no dudes en contactarnos o explorar las opciones disponibles en los enlaces al final de este artículo.
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Estantes Ergonómicos:
Pedales:




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